
En un mundo donde el yoga se ha convertido en una práctica global, a menudo reducida a una serie de posturas físicas, vale la pena detenerse y explorar la profunda riqueza de sus raíces textuales. Este conocimiento ancestral nos conecta con la verdadera esencia del yoga y nos invita a experimentarlo en toda su dimensión.
El sánscrito, lengua sagrada de la India antigua, fue el vehículo a través del cual se transmitieron las primeras enseñanzas sobre lo que eventualmente se conocería como yoga. Los textos más antiguos en este idioma representan un extraordinario logro de conservación del conocimiento humano.
Los Vedas: Semillas del Conocimiento
Datados entre 1500-1200 a.C., los Vedas contienen las primeras alusiones a prácticas que sentarían las bases del yoga. En el Rigveda, el más antiguo de los cuatro Vedas, encontramos el famoso himno del Nasadiya Sukta (X.129) que reflexiona sobre el origen del universo de una manera que ya sugiere la introspección contemplativa:
«No había no-existencia ni existencia entonces; no había el reino del espacio ni el cielo más allá. ¿Qué cubría todo? ¿Dónde estaba? ¿Bajo la protección de quién? ¿Qué era el agua, el profundo abismo?»
El Rigveda (X.136) también describe a los «kesins» o «munis» de pelo largo que «vestidos de viento» (desnudos) practicaban formas tempranas de austeridades y estados alterados de conciencia:
«El silencioso sabio vuela por el aire, mirando las formas de todos los mundos. El asceta, para cada dios un buen amigo, habiéndose esforzado por el bien supremo.»
En el Atharvaveda encontramos una de las primeras referencias al control de la respiración:
«Con la inhalación y la exhalación fortalezco mi percepción… el aliento es inmortalidad, su ausencia es muerte.» (XI.4)
Lo fascinante de estos textos es que fueron transmitidos oralmente durante milenios mediante sofisticados sistemas de memorización antes de ser plasmados por escrito. Esta tradición oral continúa viva hoy en día, con familias de brahmanes que mantienen intacta la pronunciación y entonación exactas de estos textos.
Los manuscritos físicos más antiguos que conservamos son relativamente recientes (siglos XIV-XV), debido a la fragilidad de los materiales utilizados (hojas de palma y corteza de abedul) frente al clima húmedo del subcontinente indio. Actualmente, estos valiosos manuscritos se conservan en instituciones como la Biblioteca de Sarasvati Mahal en Thanjavur, la Biblioteca Nacional de Calcuta y la Biblioteca Bhandarkar Oriental Research Institute en Pune.
Las Upanishads: Desarrollo Filosófico
Entre los años 700-500 a.C., las Upanishads comenzaron a elaborar conceptos filosóficos más desarrollados. En textos como la Katha, Svetasvatara y Maitri Upanishad, encontramos las primeras menciones explícitas del término «yoga» y descripciones más detalladas de su práctica.
La Katha Upanishad (6.10-6.11) ofrece una de las primeras definiciones del yoga:
«Cuando los cinco sentidos y la mente están inmóviles, y la razón misma descansa en silencio, entonces comienza el camino supremo. Esta firmeza tranquila de los sentidos se llama yoga. Entonces uno debe volverse vigilante, porque el yoga viene y se va.»
En la Svetasvatara Upanishad (2.8-2.10) encontramos una descripción sorprendentemente detallada de la postura y la respiración:
«Manteniendo recto el cuerpo, con las tres partes (pecho, cuello y cabeza) erguidas, llevando los sentidos y la mente al corazón, un sabio cruza todas las corrientes temibles con el barco del Brahman. Controlando los alientos aquí, regulando sus movimientos, respirando por la nariz cuando las respiraciones se debilitan, el sabio debe controlar su mente diligentemente, como controlaría un carro tirado por caballos salvajes.»
La Maitri Upanishad (6.18) describe el proceso completo del yoga en seis etapas:
«El yoga tiene seis partes: control de la respiración, retirada de los sentidos, meditación, concentración, contemplación y absorción. Cuando uno contempla el objeto de meditación a través de estas seis partes del yoga, uno ve el ser en el ser y ve al ser como todo.»
Estos textos filosóficos exploran conceptos profundos como Brahman (la realidad última), Atman (el ser) y la naturaleza de la conciencia, que continúan siendo fundamentales en la filosofía del yoga.
La Evolución del Yoga a través de los Textos
El Mahabharata y la Bhagavad Gita
Entre el 400 a.C. y el 400 d.C., el épico Mahabharata, y especialmente la Bhagavad Gita, ampliaron considerablemente el concepto de yoga. En la Gita, Krishna enseña a Arjuna diferentes senderos de yoga:
- Karma Yoga: El yoga de la acción desinteresada
- Jñana Yoga: El yoga del conocimiento
- Bhakti Yoga: El yoga de la devoción
En el capítulo VI de la Bhagavad Gita titulado «El Yoga de la Meditación», encontramos una de las descripciones más completas del yoga que se había escrito hasta ese momento:
«Cuando la mente disciplinada descansa en el Ser solamente, libre de anhelos por todos los deseos, entonces se dice que está en yoga.» (VI.18)
La Gita también describe con sorprendente detalle la postura para la meditación:
«En un lugar puro, estableciendo un asiento firme para sí mismo, ni muy alto ni muy bajo, hecho de tela, piel de antílope y hierba kusha, una sobre la otra, allí, haciendo la mente unidireccional, con los sentidos y las actividades de la mente controlados, sentado en el asiento, debe practicar yoga para la purificación del ser. Manteniendo el cuerpo, la cabeza y el cuello erguidos, inmóvil y firme, contemplando la punta de la nariz, sin mirar a su alrededor…» (VI.11-13)
La Gita enfatiza también el equilibrio en la práctica:
«El yoga no es para aquel que come demasiado, ni para quien no come nada; no es para quien duerme demasiado, ni para quien vela demasiado. Para aquel que es moderado en la comida y el recreo, moderado en sus acciones, moderado en el sueño y la vigilia, el yoga se convierte en destructor del sufrimiento.» (VI.16-17)
Esta expansión del concepto fue crucial, pues transformó el yoga de una práctica principalmente meditativa a un enfoque integral para la vida espiritual.
Los Yoga Sutras de Patanjali: La Codificación
La sistematización definitiva del yoga llegó con los Yoga Sutras de Patanjali (c. 325-425 d.C. según estudios recientes). Este texto conciso ofrece la definición clásica del yoga en su segundo aforismo:
«योगश्चित्तवृत्तिनिरोधः» (Yogaś-citta-vṛtti-nirodhaḥ)
«El yoga es la cesación de las fluctuaciones de la mente.» (I.2)
Patanjali continúa explicando el propósito de esta quietud mental:
«तदा द्रष्टुः स्वरूपेऽवस्थानम्» (Tadā draṣṭuḥ svarūpe-‘vasthānam)
«Entonces el vidente mora en su propia naturaleza.» (I.3)
El texto establece el sistema del Ashtanga Yoga con sus ocho miembros (II.29):
- Yama (restricciones éticas): no violencia, veracidad, no robar, continencia y no codicia
- Niyama (observancias personales): pureza, contentamiento, austeridad, auto-estudio y entrega
- Asana (postura)
- Pranayama (control de la respiración)
- Pratyahara (retirada de los sentidos)
- Dharana (concentración)
- Dhyana (meditación)
- Samadhi (absorción)
Es revelador notar que en los Yoga Sutras, las asanas son descritas simplemente como «sthira-sukham āsanam» (II.46), posturas «estables y cómodas» para la meditación:
«La postura debe ser estable y cómoda.»
Y la forma de lograr esto:
«prayatna-śaithilya-ananta-samāpattibhyām» (II.47)
«Por la relajación del esfuerzo y la meditación en lo infinito.»
Estas descripciones son muy diferentes de las elaboradas posturas físicas que predominan en la concepción moderna del yoga.
La Diversidad de las Tradiciones Yóguicas
Como demuestra el magistral trabajo «Roots of Yoga» de James Mallinson y Mark Singleton, el yoga no surgió como una tradición monolítica, sino de diversas corrientes filosóficas, religiosas y prácticas. Muchas técnicas que consideramos parte del yoga fueron inicialmente desarrolladas en contextos no brahmánicos e incluso no hinduistas, incluyendo tradiciones budistas y jainistas.
Diferentes tradiciones aportaron elementos esenciales:
- Tradiciones ascéticas: Técnicas de control corporal y disciplina
- Budismo y jainismo: Métodos sofisticados de meditación y control respiratorio
- Tantra: Conceptos de energía sutil y técnicas para su manipulación
- Tradiciones devocionales: Elementos emocionales y de entrega
El Desarrollo del Hatha Yoga
Los textos medievales de Hatha Yoga desarrollaron el aspecto físico del yoga de manera mucho más detallada. El Hatha Yoga Pradipika (siglo XV), compuesto por Swatmarama, comienza definiendo el propósito del Hatha Yoga:
«Saludo al primer señor Shiva, quien enseñó la ciencia del Hatha Yoga. Es como una escalera para aquellos que desean alcanzar las alturas del Raja Yoga.» (I.1)
Este texto describe 15 asanas en detalle, comenzando con:
«Adopte la postura de loto colocando el pie derecho sobre el muslo izquierdo y el pie izquierdo sobre el muslo derecho, cruzando las manos detrás de la espalda y agarrando los dedos gordos de los pies… esta es la padmasana que destruye todas las enfermedades.» (I.44-45)
El Gheranda Samhita (siglo XVII) ofrece una visión más amplia del yoga con siete aspectos (saptanga-yoga):
«El conocimiento del Yoga tiene siete aspectos: purificación (shodhana), fortalecimiento (dridhata), firmeza (sthirata), constancia (dhairya), ligereza (laghava), percepción directa (pratyaksha) y aislamiento en el estado final de absorción (nirliptata).» (I.9)
Este texto describe detalladamente 32 asanas y explica:
«Hay 8,400,000 asanas descritas por Shiva. De estas, 84 son las mejores. Y de estas 84, 32 se han encontrado útiles para la humanidad en este mundo.» (II.1-2)
El Shiva Samhita (siglos XVI-XVII) adopta un enfoque más filosófico y menciona:
«No hay ataduras como las de la ilusión, no hay fuerza como la del yoga, no hay amigo mejor que el conocimiento, y no hay enemigo mayor que el ego.» (I.22)
Contrariamente a algunas narrativas que sugieren que el aspecto físico del yoga es principalmente una innovación moderna, estos textos evidencian que muchas prácticas físicas tienen raíces antiguas. Los textos Nath del 1000-1200 d.C. ya mencionan asanas específicas, y el Dattatreya Yoga Shastra (siglo XIII) ya lista 84 asanas, indicando una larga evolución de las prácticas físicas del yoga.
El Yoga como Tradición Viva
Este recorrido por los textos antiguos nos muestra una clara evolución que va desde conceptos filosóficos abstractos hasta un sistema coherente y prácticas físicas detalladas. El yoga nunca fue un sistema estático, sino una tradición viva que ha evolucionado constantemente mientras mantiene su esencia transformadora.
En YUJ, entendemos que el yoga auténtico integra los tres niveles de conocimiento:
- El conocimiento teórico (Jnana): El estudio de textos y conceptos
- El conocimiento experiencial (Vijnana): La práctica directa y la experiencia vivida
- El conocimiento intuitivo (Prajna): La comprensión profunda que surge de la práctica constante
Al practicar yoga hoy, nos conectamos con esta corriente de conocimiento que ha fluido a través de milenios, adaptándose a diferentes contextos pero manteniendo su propósito fundamental: el autoconocimiento, la gestión de nuestra mente y la conexión con nuestra esencia más profunda.
La próxima vez que despliegues tu esterilla, recuerda que no solo estás practicando ejercicios físicos, sino que formas parte de una tradición milenaria de autoexploración y transformación que ha sido cuidadosamente preservada y transmitida a través de generaciones.