Antes de cualquier pranayama, lo esencial es la TOMA DE CONCIENCIA del acto respiratorio, acompañada del acortamiento y disminución de velocidad del aliento. Practique esta toma de conciencia de 2 a 5 minutos aproximadamente, según el tiempo de que disponga. No haga sesiones muy largas al comienzo.
Después de la toma de conciencia, viene necesariamente la purificación de los nadis mediante la práctica de NADI SODHANA que es la respiración alternada sin retención del aliento. Consagre el mismo tiempo a Nadi Sodhana que a la toma de conciencia. Practique siempre con control de la cintura abdominal.
Si dispone de suficiente tiempo, puede practicar PRANA MUDRA.
También desde el comienzo puede practicar la RECARGA PRANICA, sea en sus momentos “perdidos” (¿o ganados?). Esta recarga puede efectuarse eventualmente en la cama, si no dispone de otro momento libre.
Al término de cada sesión de pranayama, relajarse de 1 a 3 minutos (o más, si es posible), siempre de acuerdo con el tiempo disponible
Nadi Sodhana
Postura: como de costumbre: la columna vertebral derecha, la actitud fácil, relajada. Concéntrese.
ESPIRE LENTAMENTE Y A FONDO, sin tapar las fosas pero preparado para hacerlo;
INSPIRE LENTA Y SILENCIOSAMENTE por la ventanilla izquierda, tapándose la derecha con el pulgar;
AL TERMINO DE LA INSPIRACIÓN, TAPESE AMBAS VENTANILLAS. Retenga el aliento durante uno o dos segundos, ¡ ni uno más!
Permaneciendo tapada la fosa izquierda, ESPIRE POR LA VENTANILLA DERECHA, A FONDO, LO MÁS SILENCISAMENTE QUE PUEDA;
Cuando estén vacíos los pulmones, INSPIRE INMEDIATAMENTE POR LA VENTANILLA DRECHA, lenta y silenciosamente;
Tápese ambas fosas nasales, espere un segundo, destape después la fosa izquierda, por la que espirará siempre lentamente y a fondo.
Inspire nuevamente por la misma fosa, y así sucesivamente.
Resumiendo
espirar a izquierda; inspirar a izquierda; espirar a derecha; inspirar a derecha; espirar a izquierda; inspirar a izquierda; etc.
CONCENTRACIÓN
Al comienzo, la atención estará acaparada por los movimientos de los dedos, según la alternancia de las fosas que haya que tapar o destapar. Lo que en un comienzo parece complicado, pronto se hace sencillo y lógico. Cuando no tenga que preocuparse de sus dedos, concéntrese en el paso del aire a través de las fosas y, eventualmente, represéntese el prana como hemos indicado anteriormente
MOMENTO FAVORABLE
Tanto la mañana como la tarde son convenientes. Regla absoluta: nunca practicar después de una comida; esperar al menos media hora.
DURACIÓN
Puede prolongar el ejercicio cuanto quiera, a condición de no experimentar ninguna fatiga. No son los pulmones los que se cansarán, sino… el brazo o la mente. Para evitar que el brazo se canse demasiado pronto, apóyelo contra el tórax. Muy pronto encontrarán la mejor posición, la que permite practicar sin cansancio. Después de dos o tres minutos, si siente un calor en el rostro, es el indicio de que se ha estimulado la respiración celular, y que el ejercicio ha alcanzado una de sus metas: recargar sus baterías celulares con prana fresco. La práctica regular de este ejercicio purifica los nadis en pocas semanas. Desde los primeros ensayos serios y regulares, se sienten los beneficios de este ejercicio, que no ofrece peligro si se practica con soltura, sin prisa y calmadamente.
PROPORCIÓN ENTRE RESPIRACIÓN E INSPIRACIÓN
Al comienzo, no se preocupe de establecer una proporción entre la espiración y la inspiración; procure sólo hacer más lenta la respiración. Después de algún tiempo, cuando el ejercicio se le haya hecho familiar, haga IGUALES la duración de la espiración e inspiración.
Practique este ejercicio con perseverancia, hasta que el equilibrio entre espiración e inspiración se haga en forma automática y fácil, y sólo entonces pase a ejercicios más a fondo.
RESUMEN
Para resumir, se trata de un ejercicio sin retención, que procura equilibrar la respiración para:
purificar los nadis y asegurar la eficacia de los otros ejercicios de pranayama;
Llegar a que un flujo idéntico de aire (por lo tanto, de prana) pase por cada lado, gracias a la obstrucción alternada de las fosas nasales,
Igualar la duración de la espiración e inspiración.
Evitar cualquier crispación del rostro, especialmente en torno de los ojos, en la frente, labios, mentón; no apretar los dientes, relajar la mandíbula, la lengua, garganta y cuello. Los labios, relajados y distendidos, permanecen cerrados. Cierre los ojos durante el ejercicio.