«La respiración es el puente entre lo voluntario y lo involuntario, entre la consciencia y el inconsciente, entre la mente y el cuerpo. En la respiración está la clave de la vida.»
— Danilo Hernández, Claves del Yoga
Vivimos en una cultura que privilegia la mente racional sobre la experiencia corporal. Desde pequeños aprendemos a «estar en nuestra cabeza» – pensando, planificando, analizando – mientras el cuerpo se convierte en algo que simplemente nos transporta de un lugar a otro. Perdemos contacto con una fuente fundamental de información: la inteligencia del cuerpo.
El cuerpo habla constantemente. Nos informa sobre nuestro estado emocional a través de sensaciones: tensión en los hombros cuando estamos estresados, opresión en el pecho cuando sentimos ansiedad, calidez en el corazón cuando experimentamos amor. Sin embargo, hemos aprendido a ignorar estas señales, a «seguir adelante» sin escuchar.
Nuestra mente tiende a vagar entre el pasado y el futuro. Rumiamos sobre lo que ya ocurrió o nos preocupamos por lo que podría suceder. El cuerpo, en cambio, siempre está en el presente. Las sensaciones corporales solo pueden experimentarse aquí y ahora.
Cuando diriges tu atención a las sensaciones físicas – el peso del cuerpo sobre la silla, el roce de la ropa contra la piel, la temperatura del aire en tu rostro – inmediatamente te anclas en el momento presente. Esta es la razón por la cual las prácticas contemplativas de todas las tradiciones utilizan el cuerpo como punto de partida.
La semana pasada comenzamos con Kaya Sthairyam (quietud corporal), aprendiendo a mantener el cuerpo inmóvil mientras observamos las sensaciones que surgen. Esta fue tu primera experiencia de escucha corporal consciente.
¿Recuerdas esa cualidad de atención quieta, receptiva, sin intentar cambiar nada? Esa misma actitud de observador testigo es la que cultivaremos hoy de forma más profunda y sistemática.
Según la filosofía yóguica y la psicología moderna, acumulamos tensiones en tres niveles interconectados de nuestro ser:
Estas tensiones están relacionadas con el propio cuerpo, con el sistema nervioso y con desequilibrios endocrinos. Son fácilmente removidas por la relajación física profunda que se alcanza en el estado de Yoga Nidra.
Cuando hay disipación de energía, dispersión de ideales, ¿cómo puedes esperar experimentar armonía en tu cuerpo y mente? Las tensiones físicas se acumulan cuando trabajamos demasiado, cuando dormimos muy poco, cuando llevamos un estilo de vida desequilibrado.
Las tensiones emocionales, que provienen de diversas dualidades como amor/odio, beneficio/pérdida, éxito/fracaso, felicidad/infelicidad, son más difíciles de borrar. Esto es porque somos incapaces de expresar nuestras emociones libre y abiertamente.
No es posible relajar estas tensiones a través del sueño ordinario o la relajación. Un método como Yoga Nidra puede tranquilizar toda la estructura emocional de la mente.
Las tensiones mentales son el resultado de una actividad mental excesiva. La mente es un torbellino de fantasías, confusiones y oscilaciones. A lo largo de nuestra vida, las experiencias registradas por nuestra consciencia se acumulan en el cuerpo mental.
Cuando estamos tristes, enojados o irritados, a menudo atribuimos esa condición de la mente a alguna causa superficial. Pero la causa subyacente detrás del comportamiento anormal del hombre yace en las tensiones acumuladas en el plano mental.
En yoga tratamos los problemas de tensión desde una perspectiva amplia. Reconocemos que si la mente está tensa, el estómago también estará tenso. Y si el estómago está tenso, todo el sistema circulatorio también estará tenso.
Por lo tanto, en yoga, la relajación desde la tensión es una de las principales preocupaciones. Las tensiones internas de cada individuo contribuyen a las tensiones psicológicas colectivas que pueden manifestarse en una vida familiar infeliz, caos y desorden en la vida social, agresión y guerra entre comunidades y naciones.
«Cuando hay disipación de energía, dispersión de ideales, ¿cómo puedes esperar experimentar armonía en tu cuerpo y mente? El problema internacional de hoy no es hambre, pobreza, drogas o miedo a la guerra. Es tensión, hipertensión, total tensión.»
— Swami Satyananda Saraswati
La mayoría de la gente piensa que la relajación es muy simple: simplemente recostarte y cerrar los ojos. Sin embargo, exceptuando a los científicos, nadie entiende lo que realmente significa la relajación. Estás cansado así que vas a la cama y piensas que eso es relajación. Pero a menos que estés libre de tensiones musculares, mentales y emocionales, nunca estarás relajado.
Incluso si piensan que están relajados, un análisis más cercano revela que no lo están. Mientras duermen, pensamientos y preocupaciones siguen dando vueltas en su mente. Cuando la persona tensa se despierta sintiéndose completamente exhausta, el proceso de relajación interna no se ha completado.
Ejercicio de Auto-observación (5 minutos)
Antes de continuar, toma un momento para observarte en este preciso instante:
Simplemente observa sin juzgar. Estas señales corporales son información valiosa sobre tu estado interno en este momento.
Hemos perdido esta capacidad natural de escucha corporal por varias razones:
Cuando comenzamos a escuchar al cuerpo con regularidad, descubrimos que es un maestro extraordinario:
En los siguientes temas de esta sesión exploraremos formas concretas y sistemáticas de desarrollar esta inteligencia corporal: