Al comenzar este camino, queremos recordarte algo que ya sabes pero quizás has olvidado: eres participante activo de tu propia salud y bienestar. No espectador. No paciente pasivo. Participante.
Elegir este programa es un acto de cuidado hacia ti mismo.
El Método Mindfulness YUJ contiene las prácticas esenciales que conforman el núcleo del MBSR (Reducción del Estrés Basada en la Atención Plena), el programa más ampliamente aceptado y validado científicamente en la actualidad.
Pero vamos más allá. En YUJ integramos estas prácticas con hatha yoga, pranayama básico y elementos de arteterapia, creando un abordaje que no separa cuerpo y mente. Aquí aprenderás métodos sencillos para cultivar la paciencia, descubrir los regalos de la imperfección, hacer las paces con tu cuerpo, confiar en tu experiencia, desarrollar compasión hacia ti mismo y liberarte de los pensamientos que te atrapan.
No es ninguna novedad que cómo y a qué prestamos atención no solo afecta nuestra vida, sino que literalmente moldea nuestro cerebro. Esto no es metáfora. Es neuroplasticidad.
Los descubrimientos científicos apuntan de manera consistente a que estas prácticas modifican, para mejor, nuestra mente, nuestro cuerpo y nuestra vida:
Hay un dicho en el MBSR: no importa lo que tengas que afrontar porque, mientras estés vivo y respires, habrá más cosas positivas que negativas en ti.
Pero nuestra mente cuenta, la mayor parte del tiempo, una historia muy distinta. Una narrativa interna que habla de lo que va mal en nosotros, de cómo nos comparamos con los demás, de por qué somos de algún modo deficientes o imperfectos. Y a veces, quizá, de por qué somos tan maravillosos.
Estas historias se hallan en el núcleo de lo que alimenta el sufrimiento cotidiano.
Uno de los mayores regalos del mindfulness es que aprendes —desde dentro, no desde la teoría— que no eres las historias que te cuentas. Ni siquiera aquellas que te dicen quién eres. Empiezas a reconocer que tienes la opción de decidir cómo y a qué prestas atención. Que puedes elegir profundizar en tu historia, romper las rutinas, dejar ser y practicar la bondad hacia ti mismo.
En lugar de permanecer bloqueado por las viejas pautas, das un paso hacia una vida de mayor libertad.
Ven a la esterilla tal como eres. Con tu estrés, tus dudas, tu escepticismo si lo tienes.
El método funciona incluso cuando no crees en él. Solo necesita tu presencia.
Las próximas cinco semanas serán un laboratorio donde tu cuerpo y tu mente aprenderán a dialogar de nuevo. Sin forzar. Sin juzgar. Observando.
Empieza donde estás. Usa lo que tienes.