Introducción al Programa MMY

Al comenzar este camino, queremos recordarte algo que ya sabes pero quizás has olvidado: eres participante activo de tu propia salud y bienestar. No espectador. No paciente pasivo. Participante.

Elegir este programa es un acto de cuidado hacia ti mismo.

Lo que encontrarás en estas semanas

El Método Mindfulness YUJ contiene las prácticas esenciales que conforman el núcleo del MBSR (Reducción del Estrés Basada en la Atención Plena), el programa más ampliamente aceptado y validado científicamente en la actualidad.

Pero vamos más allá. En YUJ integramos estas prácticas con hatha yoga, pranayama básico y elementos de arteterapia, creando un abordaje que no separa cuerpo y mente. Aquí aprenderás métodos sencillos para cultivar la paciencia, descubrir los regalos de la imperfección, hacer las paces con tu cuerpo, confiar en tu experiencia, desarrollar compasión hacia ti mismo y liberarte de los pensamientos que te atrapan.

La ciencia detrás de la práctica

No es ninguna novedad que cómo y a qué prestamos atención no solo afecta nuestra vida, sino que literalmente moldea nuestro cerebro. Esto no es metáfora. Es neuroplasticidad.

Los descubrimientos científicos apuntan de manera consistente a que estas prácticas modifican, para mejor, nuestra mente, nuestro cuerpo y nuestra vida:

  • Sistema inmune y respuesta al estrés Davidson y colaboradores (2003) demostraron que la práctica de mindfulness incrementa la función inmune incluso bajo condiciones de estrés. El mismo estudio evidenció mejoras en la resiliencia y en la capacidad del cerebro para procesar las emociones cuando estamos bajo presión.
  • Cambios estructurales en el cerebro Hölzel y su equipo (2011) documentaron mediante resonancia magnética que los practicantes de mindfulness presentan aumento de materia gris en la ínsula —región asociada con la conciencia corporal y las emociones— y en el córtex cerebral.
  • Reducción del dolor crónico Jon Kabat-Zinn, creador del MBSR, publicó junto a sus colaboradores (1998) resultados significativos en la reducción del dolor crónico. Rosenzweig y equipo (2010) confirmaron estos hallazgos en estudios posteriores.
  • Bienestar psicológico profundo Fredrickson y colaboradores (2013) encontraron que estas prácticas aumentan lo que los griegos llamaban eudaimonia: no el placer pasajero, sino el bienestar que surge cuando la vida tiene sentido y propósito.
  • Empatía y compasión Shapiro, Schwartz y Bonner (1998), y posteriormente Shapiro y equipo (2005), documentaron un incremento natural de la empatía y la compasión —tanto hacia los demás como hacia uno mismo— en los practicantes regulares.
  • Ansiedad y trastornos obsesivos Miller, Fletcher y Kabat-Zinn (1995) evidenciaron disminución significativa de la ansiedad. Baxter y colaboradores (1992) encontraron mejoras en trastornos obsesivo-compulsivos.
  • Prevención de recaídas Teasdale y equipo (2000), junto con Segal y colaboradores (2010), demostraron que el mindfulness previene las recaídas en la depresión. Parks, Anderson y Marlatt (2001) documentaron resultados similares en la prevención de recaídas en adicciones.
  • Calidad de vida con enfermedades crónicas Carlson y equipo (2007) comprobaron mejoras en la calidad de vida incluso en personas que padecen dolencias crónicas vinculadas al estrés.

La historia que te cuentas

Hay un dicho en el MBSR: no importa lo que tengas que afrontar porque, mientras estés vivo y respires, habrá más cosas positivas que negativas en ti.

Pero nuestra mente cuenta, la mayor parte del tiempo, una historia muy distinta. Una narrativa interna que habla de lo que va mal en nosotros, de cómo nos comparamos con los demás, de por qué somos de algún modo deficientes o imperfectos. Y a veces, quizá, de por qué somos tan maravillosos.

Estas historias se hallan en el núcleo de lo que alimenta el sufrimiento cotidiano.

Uno de los mayores regalos del mindfulness es que aprendes —desde dentro, no desde la teoría— que no eres las historias que te cuentas. Ni siquiera aquellas que te dicen quién eres. Empiezas a reconocer que tienes la opción de decidir cómo y a qué prestas atención. Que puedes elegir profundizar en tu historia, romper las rutinas, dejar ser y practicar la bondad hacia ti mismo.

En lugar de permanecer bloqueado por las viejas pautas, das un paso hacia una vida de mayor libertad.

Lo que te pedimos

Ven a la esterilla tal como eres. Con tu estrés, tus dudas, tu escepticismo si lo tienes.

El método funciona incluso cuando no crees en él. Solo necesita tu presencia.

Las próximas cinco semanas serán un laboratorio donde tu cuerpo y tu mente aprenderán a dialogar de nuevo. Sin forzar. Sin juzgar. Observando.

Empieza donde estás. Usa lo que tienes.